La prensa internacional le suele preguntar al prometedor Rafa Jódar si su nombre responde a la admiración que profesa por Rafael Nadalcampeón de 22 grandes. La respuesta es siempre la misma: “Mi padre también se llama Rafa”. Después de su exitosa gira por las Antípodas, alcanzando la final del challenger de Canberra y ganando un partido del Open de Australia tras pasar la previa, Jódar ha emprendido la primera gira americana de pista dura.
A falta de formar un equipo y después de que Bryan Rasmussen, el técnico que le acompaña en tierras australianas, haya vuelto a la disciplina de la universidad de Virginia, es Rafa Jódar padre el que ha tomado las riendas en Dallas.
Las cosas le están yendo bien a los Jódar, que han logrado pasar la previa del torneo de categoría 500 y están a las puertas de ser virtualmente top100 del circuito masculino. Esta madrugada pueden acercarse aún más a las posiciones de privilegio en caso de ganar al canadiense Denis Shapovalov.
El ‘top100’ no me cambiaría mucho, tengo que seguir progresando
«El top100 no me cambiaría mucho, yo tengo que seguir jugando mi tenis y progresando, y los resultados llegarán. Y si no llegan hay que seguir intentándolo y seguir con la misma mentalidad. Hay que ir torneo a torneo, sin ir más allá», reflexiona el jugador del Club de Tenis Chamartín.
El joven de 19 años ha escalado 51 posiciones en la clasificación desde el 1 de enero. En su hoja de ruta están los eventos de Delray Beach, Acapulco y los Masters 1000 de Indian Wells y Miami.








