Desde la derrota en Lisboa en enero, Arbeloa ha realizado algunos cambios, incluido el de modificar la formación del Real.
Ese partido fue la última vez que jugó con una formación 4-3-3, donde Franco Mastantuono, Kylian Mbappé y Vinicius Jr comenzaron como los tres primeros.
En los siguientes tres partidos del Real, Arbeloa cambió a una configuración 4-4-2, donde Mastantuono regresa al mediocampo para dejar a Gonzalo García, Vinicius y Mbappé como opciones de delanteros rotativos.
«Defensivamente es una estructura que cierra el corredor del medio campo, donde hay más jugadores, y nos permite ser más compactos», dijo Arbeloa.
«Con el tipo de jugadores que tenemos, si queremos contraatacar, también nos permite hacerlo. Tenemos mucho margen de mejora. Estoy muy contento porque, más allá de los sistemas, la clave es el esfuerzo, la mentalidad y el trabajo en equipo, y lo estamos consiguiendo».
Preguntado por si su equipo es más fuerte con cuatro centrocampistas, Arbeloa explicó que «el objetivo siempre es ser sólido».
«Hoy en día es muy difícil jugar un buen fútbol si no eres sólido, compacto y no sabes presionar arriba en el campo», añadió.
«Para hacer todo eso se necesita mucha concentración, mucho trabajo y entrenamiento. [Federico] Valverde, [Eduardo] Camavinga, [Aurelien] Tchouameni, y [Arda] Guler está haciendo un trabajo fantástico. [in midfield]y no necesito decirles nada nuevo.»







