Dos victorias consecutivas, en una competición tan ajustada entre los que luchan por eludir el descenso, sería agua en el desierto para un Levante que, tras romper la barrera de las derrotas y reencontrarse ante el Alavés con una victoria esperanzadora, no quiere entrar en escenarios ficticios ni generar ilusiones en base a un resultado, por muy positivo que haya sido para sus intereses no solo deportivos, sino también de convicción.
[–>[–>[–>Ese triunfo sirvió para acabar con un mes agónico y mirar al futuro con optimismo, pero los pupilos de Luís Castro son conscientes de que la posibilidad de aumentar los niveles de ilusión pasa por sumar tres puntos otra vez. Cuantos más, mejor. Parece impredecible, y más, tratándose de un equipo habituado a permanecer, aunque en contra de su voluntad, en zona de descenso. A pesar de ello, su alta capacidad para competir en el barro y deshacerse de él le permite soñar con el que sería un hito histórico. Lo consiguieron en Segunda y lo quieren hacer en Primera. ¿Por qué no? Se preguntan cada vez más granotas que, después de haber superado situaciones mucho más adversas, sienten que la distancia de cinco puntos con la salvación no es nada.
[–> [–>[–>El Girona, aún con el remoto recuerdo del 0-4 de la ida, que auguró un año ilusionante hasta que la falta de resultados positivos torcieron la armonía, será un nuevo obstáculo a batir después de que el triunfo contra el Alavés salvara un porcentaje considerable en lo que a esperanzas y probabilidades de alcanzar la permanencia se refiere. No hay, de hecho, mejor contexto para afrontar otra final por la salvación: en el Ciutat, con la afición sin asimilar escenarios imposibles y ante un rival que pareció escapar de la zona roja, pero su derrota contra el Celta le vuelve a meter en el ajo. Castro deberá mover piezas en el once mientras Orriols sueña con que el mes de marzo sea próspero para sus intereses. Sin embargo, el portugués no ve más allá. Para él es el partido más importante de la temporada y así lo va a afrontar el Levante.
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Los resultados del Valencia-Alavés y del Sevilla-Rayo Vallecano pueden echar una mano al Levante en caso de que saque adelante su duelo ante el Girona.
[–>[–>[–>El entrenador del Levante, Luís Castro, no podrá contar con los lesionados Brugué, Elgezabal, Pablo Martínez ni Carlos Álvarez, que se lesionó en el aductor derecho en el último partido de Liga y estará unas semanas de baja. Tampoco estará disponible Ugo Raghouber, por unas molestias. Castro sí recupera al centrocampista hondureño Kervin Arriaga, que ha cumplido tres partidos de sanción por su expulsión ante el Valencia en el derbi del pasado 15 de febrero por aplaudir al colegiado del choque.
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En principio, no se esperan muchos cambios en el once y la gran duda es saber cómo resolverá el técnico la baja de Carlos Álvarez, ya que, en principio, Oriol o Arriaga estarán junto a Olasagasti para comandar al equipo en el eje de la medular. Sin Carlos Álvarez, Castro puede optar por retrasar al atacante Iván Romero y dar la titularidad a Carlos Espí, que marcó los dos goles del triunfo ante el Deportivo Alavés, o al camerunés Etta Eyong. El Girona también quiere dar un nuevo paso hacia la permanencia, objetivo prioritario, y para no alejarse del tren europeo, aunque después de empezar el año con tres triunfos su escalada en la clasificación se ha frenado porque solo ha podido ganar uno de los últimos seis partidos por la falta de contundencia en las áreas.
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[–>Si consigue consolidar su crecimiento y ganar seguridad en defensa y eficacia en ataque debería aspirar a Europa, pero si no puede volver a sufrir. El lunes el equipo se adelantó contra el Celta con el décimo gol de Vladyslav Vanat e hizo méritos de sobra para lograr un triunfo y colocarse a nueve puntos del descenso y a cuatro del sexto clasificado, pero acabó perdiendo después de desaprovechar un sinfín de ocasiones y de ser superior al rival (1-2).
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La dinámica es claramente ascendente y da motivos para el optimismo, pero el propio Míchel admitió después de la derrota que el equipo necesita traducir las sensaciones en puntos. Los rojiblancos empezaron esta 27ª jornada a la misma distancia del séptimo que del descenso: a seis puntos.
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