El 23 de diciembre de 2024, el Valencia destituyó a Rubén Baraja con el equipo en zona de descenso tras empatar en el último suspiro ante el Alavés. El club le agradeció su trabajo y actuó rápidamente para encontrar un sucesor.

Quique Sánchez Flores emergió como la opción preferida. Las conversaciones, iniciadas a mediados de diciembre después de un contacto anterior, incluían un contrato de alto valor, pero las negociaciones colapsaron justo cuando parecía cerca un acuerdo.

«No es que no quisiera volver. Sabía que sería muy difícil y me era imposible decir no al Valencia», afirmó Quique. «Hubo un momento de acuerdo, luego una parte se levantó de la mesa y no se puede hacer nada. No era una cuestión de dinero. Me dijeron que no iban a poder fichar jugadores y eso no me importaba porque creía que la plantilla podía mejorar», dijo a El Chiringuito.

Con ese movimiento muerto, Carlos Corberán dijo que sí días después, abandonando el West Bromwich Albion después de que el Valencia activara la cláusula de salida de su contrato. Se hizo cargo con sólo 12 puntos y el equipo en zona de descenso, firmando hasta junio de 2027.

Corberán mantuvo al Valencia arriba en su primera temporada, produciendo una segunda mitad de la campaña a nivel de Liga de Campeones. Más de un año después, se enfrentan en Mestalla, con Corberán en el banquillo local y Quique ahora al mando del Alavés.



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