El Ejército brasileño desarrolla un enjambre de drones autónomos que se comunican entre sí y toman decisiones sin control centralizado, utilizando inteligencia artificial en un proyecto liderado por el Instituto de Ingeniería Militar con universidades y financiación de FINEP, mientras Ucrania ya prueba sistemas similares en el campo de batalla y cientos de drones operan juntos en combate real.

El drones han dejado de ser meros ojos en el cielo para convertirse en el arma más letal de los conflictos modernos. En la guerra entre Ucrania y Rusia, los pequeños drones ya son responsables de gran parte de las bajas en ambos bandos. Pero el siguiente paso de esta tecnología va mucho más allá de un operador que controla una aeronave: el concepto de enjambre de drones permite que decenas o cientos de vehículos autónomos actúen juntos, compartiendo datos en tiempo real y actuando sin depender de un comando central. El Ejército brasileño está desarrollando su propio sistema con inteligencia artificial y el proyecto ya se encuentra en una etapa avanzada.

Lo que antes parecía ciencia ficción ahora es una realidad operativa. Ucrania ya cuenta con empresas que prueban enjambres sobre el terreno. Irán ha utilizado miles de drones en ataques coordinados en Medio Oriente. Y Brasil, a través del Instituto de Ingeniería Militar y el Departamento de Ciencia y Tecnología del Ejército, entró en carrera con un programa que combina drones autónomos aéreos y terrestres. La tecnología promete cambiar no sólo la forma en que se libran las guerras, sino también la forma en que se monitorean las fronteras, se responde a los desastres y se llevan a cabo las operaciones de rescate.

Por qué los drones dominan el campo de batalla moderno

La transformación comenzó de forma gradual y se aceleró en los últimos años. Los drones que alguna vez sirvieron solo para reconocimiento comenzaron a transportar explosivos, lanzar municiones guiadas y neutralizar vehículos blindados.

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En la guerra entre Ucrania y Rusia, la eficiencia de los drones pequeños y baratos contra objetivos costosos como tanques y vehículos blindados ha invertido la lógica de la inversión militar. Un dron que cueste unos cientos de dólares puede destruir equipos que valen millones.

A pesar de su eficiencia individual, los drones actuales requieren mucha mano de obra. En algunos casos, se necesitan hasta seis personas para operar un solo equipo: piloto, observador, técnico de mantenimiento y equipo de soporte.

Esta limitación crea un cuello de botella: de nada sirve tener miles de drones si no hay suficiente gente para operarlos. El concepto de enjambre de drones aborda precisamente este problema, permitiendo a un único operador coordinar decenas de aeronaves que se comunican entre sí mediante inteligencia artificial.

Irán también ha demostrado el potencial de ataques con un gran volumen de drones al lanzar miles de ellos contra ciudades, aeropuertos e instalaciones petroleras en Medio Oriente.

Estos episodios han confirmado que la próxima evolución de la guerra aérea no está en los cazas de quinta generación, sino en enjambres de numerosos y baratos drones que abruman cualquier sistema de defensa.

¿Qué es un enjambre de drones y cómo funciona?

El concepto proviene directamente de la naturaleza. Bandadas de pájaros, bancos de peces y colonias de insectos pueden moverse de manera coordinada sin un solo líder, siguiendo reglas simples de comportamiento colectivo. Aplicado al contexto militar, el enjambre de drones replica esta lógica: cada dron sigue algoritmos de inteligencia artificial que permiten la comunicación instantánea, la división de tareas y la reacción autónoma a los cambios en el entorno.

En la práctica, esto significa que decenas o incluso cientos de drones pueden operar juntos, compartiendo información sobre posiciones de objetivos, obstáculos y amenazas. Si un dron es derribado, los demás automáticamente redistribuyen las funciones.

No existe un único punto de fallo: eliminar al operador no desactiva el enjambre, porque los drones toman decisiones de forma descentralizada. Esta resiliencia es lo que hace que la tecnología sea tan atractiva para las fuerzas armadas de todo el mundo.

La diferencia entre un enjambre de drones y simplemente lanzar muchos drones al mismo tiempo es la coordinación. Sin inteligencia artificial, los drones operados individualmente pueden colisionar, duplicar esfuerzos o perder objetivos. Con algoritmos de enjambre, cada dron sabe exactamente lo que hacen los demás y ajusta su comportamiento en tiempo realmaximizando la eficiencia del grupo en su conjunto.

Ucrania ya está probando enjambres de drones en el campo de batalla

Ucrania se ha convertido en el principal laboratorio mundial de drones de combate y el siguiente capítulo de esta evolución son los enjambres.

Varias empresas ucranianas ya están trabajando en proyectos de este tipo, transformando la experiencia acumulada durante dos años de guerra en tecnología aplicada. La necesidad ha acelerado el desarrollo: con menos recursos que Rusia, Ucrania necesita multiplicadores de fuerza, y los enjambres de drones cumplen exactamente ese papel.

Entre las empresas se encuentra Sine Engineering, que creó el sistema Pasika capaz de coordinar drones para encontrar y atacar objetivos de forma autónoma. Swarmer ya ha probado pequeños enjambres con drones de reconocimiento y ataque controlados por un solo operador. Y la Cuarta Ley va más allá: utiliza inteligencia artificial para que los drones tomen decisiones de forma casi independiente, sin intervención humana en el ciclo de combate.

En operaciones recientes, ya se han observado cientos de drones actuando simultáneamente contra posiciones rusas. Aunque no todos forman parte de enjambres coordinados por IA, la tendencia es clara.

La revista The Economist destaca que enjambres con decenas o cientos de drones podrían convertirse en el estándar operativo en los próximos años una evolución que las fuerzas armadas de todo el mundo están siguiendo de cerca.

El ejército brasileño entra en la carrera del enjambre de drones

imagen: Ejército brasileño

Brasil no está mirando desde el margen. El Ejército brasileño presentó el 5 de marzo su propio proyecto de enjambre de drones, denominado EVAAT-GCN Enjambre de vehículos autónomos aéreos y terrestres.

El programa es liderado por el Instituto de Ingeniería Militar y el Departamento de Ciencia y Tecnología del Ejército, con financiamiento de la FINEP y participación de universidades y centros de investigación.

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La propuesta es desarrollar drones que operen de forma colaborativa, compartiendo datos en tiempo real y tomando decisiones sin depender de un control centralizado. El proyecto lleva aproximadamente un año en desarrollo y se encuentra en una etapa avanzada.

Las próximas fases incluyen la integración de realidad virtual y aumentada para el operador, así como aumentar el número de drones operando simultáneamente.

La iniciativa involucra a la Universidad Federal de Pernambuco, el Instituto Nacional de Matemática Pura y Aplicada y el Laboratorio Nacional de Computación Científica.

La expectativa es que el proyecto concluya este año y que, en el futuro, los sistemas puedan ser producidos por la industria nacional. un paso importante para que el Ejército brasileño no dependa de tecnología extranjera en un área cada vez más estratégica.

Por qué la inteligencia artificial es el corazón de los enjambres de drones

Sin inteligencia artificial, un enjambre de drones no es más que un grupo de aviones volando al mismo tiempo. Lo que transforma un conjunto de drones en un enjambre funcional son los algoritmos que permiten la comunicación autónoma, el aprendizaje en tiempo real y la toma de decisiones sin intervención humana.

Es la inteligencia artificial la que permite a cada dron comprender su posición relativa, identificar objetivos, evitar obstáculos y redistribuir funciones cuando un miembro del enjambre se pierde.

El desafío técnico es inmenso. Cada dron necesita procesar información de sensores, comunicarse con otros y tomar decisiones en fracciones de segundo, todo en entornos donde las señales de comunicación pueden verse bloqueadas o interferidas.

Ucrania ya se ha enfrentado a este problema: Rusia utiliza una guerra electrónica intensiva para bloquear las señales de control de los drones. Los enjambres autónomos, que no dependen de señales externas para funcionar, son la respuesta a este tipo de contramedidas.

En el proyecto del Ejército brasileño, la inteligencia artificial se desarrolla en colaboración con centros académicos que son referencia en informática y matemáticas aplicadas.

Esta integración entre militares y universidades es lo que permite a Brasil desarrollar tecnología de punta sin depender de importaciones. y es también lo que diferencia el programa brasileño de la simple adquisición de equipos extranjeros.

Más allá de la guerra: lo que pueden hacer los enjambres de drones en tiempos de paz

Aunque el enfoque principal es militar, la tecnología de enjambres de drones tiene aplicaciones civiles que pueden transformar las operaciones en diversas áreas.

El monitoreo de fronteras, la vigilancia ambiental, las operaciones de búsqueda y rescate y la respuesta a desastres naturales son escenarios donde decenas de drones autónomos coordinados por inteligencia artificial marcan una diferencia real.

En el caso de desastres como inundaciones o deslizamientos de tierra, enjambres de drones podrían cubrir grandes áreas en minutos, identificar sobrevivientes, mapear zonas de riesgo y transmitir datos en tiempo real a los equipos de rescate.

Brasil, con sus dimensiones continentales y extensas zonas fronterizas, es uno de los países que más puede beneficiarse de esta tecnología. El Ejército brasileño ya ha indicado que el EVAAT-GCN tendrá aplicaciones más allá del contexto de combate.

La carrera por los enjambres de drones ya no es una apuesta al futuro; es una realidad en desarrollo.

Ucrania realiza pruebas sobre el terreno, China lo demuestra en ejercicios y ahora Brasil desarrolla su propio sistema. La pregunta no es si los enjambres de drones cambiarán las guerras y las operaciones civiles, sino cuándo y quién estará listo cuando llegue ese momento.

Con información del portal Xataka.

¿Qué opinas de que Brasil desarrolle su propio enjambre de drones con inteligencia artificial? ¿Es una inversión necesaria o una prioridad equivocada para el momento del país? Deja tu opinión en los comentarios; El debate sobre la tecnología militar y la soberanía nacional necesita su voz.



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