Evidentemente no se trata de poner el carro delante del caballo, ni de darle la famosa mala suerte a Arthur Fils. Pero está claro que el “proyecto” Son va tomando forma dentro y fuera de la cancha.
Si es el padre quien manda, él permanece en su lugar y sabe rodearse de un equipo exitoso. En primer lugar está el agente Philippe Weiss, conocido por saber proteger a un deportista y, por supuesto, el dúo de entrenadores con Goran Ivanisevi como entrenador junto a Ivan Cinkus. Un poco en modo Sinner con Cahiil y Vagnozzi. Por lo demás, pero que constituye lo esencial, está Arthur, su juego, sus ganas y su alegría de vivir.
Por tanto, podemos esperar mucho esta temporada, pero también las siguientes, sobre todo porque la larga ausencia del circuito permitió definir claramente el futuro y moldear el físico del campeón que, según muchos especialistas, pesaba demasiado.
Más «pies», más secos pero igual de enérgicos, Arthiur nos deleita. Esperemos que llegue en gran forma a Roland‐Garros porque esta edición del torneo parisino será abierta aunque Jannik Sinner, su rival del día en la semifinal, será lógicamente el gran favorito para levantar la Copa Mousquetaires.
Publicado el viernes 1 de mayo de 2026 a las 10:54









