La familia real ha confiado a la duquesa Sophie y al príncipe Eduardo una tarea clave tras la inquietante noticia de Andrew Mountbatten-Windsor.
Se ha anunciado que el Duque y la Duquesa de Edimburgo visitarán Portugal del 1 al 3 de junio para realizar una serie de compromisos significativos y fortalecer los lazos entre el Reino Unido y Portugal.
El propósito de su gira real es celebrar los «lazos históricos duraderos y la relación moderna entre el Reino Unido y Portugal».
«La visita marcará el 640º aniversario del Tratado de Windsor, que sustenta la alianza diplomática más antigua del mundo».
Temas cercanos al corazón de Edward y Sophie, como las oportunidades para los jóvenes, la inclusión deportiva y Mujeres, Paz y Seguridad, serán el centro de atención durante su viaje.
«El programa incluirá visitas a sitios históricos que reflejan la herencia del Reino Unido y Portugal, junto con reuniones con estudiantes, organizaciones comunitarias y destacando asociaciones innovadoras», se añade en el comunicado.
Este anuncio se produjo después de que el viernes se publicaran detalles impactantes relacionados con el nombramiento de Andrew Mountbatten-Windsor como enviado comercial del Reino Unido.
Según los documentos, no se llevó a cabo ninguna investigación formal y fue la difunta Reina quien enfatizó que su hijo obtuviera el puesto.
No solo eso, la policía comenzó a investigar los «delitos sexuales» del ex duque de York y al mismo tiempo investigaba posibles malas conductas en un cargo público.








