Quizás estemos un poco mimados. Probablemente también nos inclinamos a ver cada pequeño defecto y analizarlo bajo el microscopio y, sin embargo, Jannik Sinner, una vez más, no fue el dominador despiadado al que nos había acostumbrado. La victoria contra Jenson Brooksby, también hoy en tres sets como lo fue la victoria contra el portugués Nuno Borges en la segunda ronda, nos dio un Jannik todavía un poco vacilante pero aún efectivo y ciertamente mejorando en comparación con sus primeras salidas sobre el césped después de casi un mes fuera de las canchas. Sin embargo, le bastó para conseguir cerrar 6-4 6-3 6-4 en dos horas y 13′ y hacerse con el pase a octavos de final donde le espera (al descubrirlo se le aparece un enorme signo de interrogación en la cara) el japonés Mochizuki, que eliminó al talento español Rafa Jodar. «Intentamos mejorar cada día, vi pequeñas mejoras pero aún queda algo por hacer para seguir adelante en el torneo. La gente también me ayudó, me metí el dedo en la oreja como no suelo hacer, tengo que agradecerles». Los números dicen 13 aces y 66% de primeros en la cancha, con la derecha mucho menos faltada, 9 errores de 27 en total frente a 29 ganadores.

el partido

En la pista 1, donde no jugaba desde los cuartos de final del año pasado contra Ben Shelton, Jannik tuvo un comienzo nada excepcional, pero el break en el séptimo game le bastó para llevarse el set con un excelente servicio (6 aces y 72% de primeros servicios) y sin permitir puntos de quiebre. Segundo set que se abre inmediatamente con un gran golpe de derecha de Jannik que luego se pone arriba 0-30. Sinner consigue dos puntos de quiebre (15-40), anulados por el estadounidense. En ventaja, Brooksby es más preciso y mantiene el servicio. En el cuarto juego, Sinner tiene que defenderse del estadounidense, que se extiende 15-40 y arrincona al tirolés del sur. Como siempre el #1 se muestra mejor cuando está de espaldas a la pared y tras haberlos eliminado cierra el 2-2. El peligro regresa en el sexto juego, con Sinner obligado a aguantar el servicio (2 aces) para ponerse a salvo. Inmediatamente después rompió el servicio de Brooksby, subiendo 4-3 y repitiéndose en el noveno juego para llevarse también a casa el segundo set, 6-3. En el tercer set, break inmediato de Brooksby que también aprovecha una doble falta del número 1 del mundo. La reacción es inmediata, Jannik deja sólo un 15 al estadounidense en su servicio, recupera el break y luego a su vez se adelanta en el octavo game, sacando para el partido. Sin embargo, su saque lo abandona, comete una doble falta y se pone nervioso, Vagnozzi le aconseja tirar la pelota más cerca. Un pasador falla y Brooksby empieza a creerlo, apoyado por el público que, como siempre, quiere más del partido. Satisfecho. Contraataque del americano que va a sacar para el 5-5 pero tiene que lidiar con un número 1 enfadado consigo mismo que tras anularle dos puntos de partido pasa al tercero y llama al público, que responde. Misión de octavos cumplida por quinta vez aquí, como Pietrangeli. La historia continúa.



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