La tensión provocada por los procesos de renovación de contrato entre la directiva y su padre y empresario Marcão culminó con el traspaso del centrocampista el año pasado al Zenit, de Rusia, apenas tres meses después de renovar su contrato con el Fla.
Como el jugador expresó su deseo de irse y la relación entre las partes ya era tensa, Flamengo acordó vender al deportista a los rusos por 25 millones de euros (alrededor de R$ 160 millones en ese momento), con la condición de que el pago se hiciera en efectivo, algo que los europeos cumplieron.
Rubro-Negro, sin embargo, se basó en una cláusula contenida en el último contrato de Gerson con el club, que establecía que, en caso de rescisión anticipada o unilateral, el Fla debería ser compensado con el resto de derechos de imagen previstos hasta el final del contrato.
Ya dando señales de que llevaría a cabo tal ejecución, Rubro-Negro publicó la nota oficial de la venta de Gerson citando el tema:
«El Clube de Regatas do Flamengo informa que el contrato de trabajo del deportista Gerson fue rescindido este viernes (7/4/25), tras una renuncia unilateral y solicitud de rescisión presentada por el jugador, así como el pago íntegro de la multa por rescisión prevista en el contrato»decía un extracto de la nota.







