Originalmente, las consolas Xbox y PlayStation de próxima generación estaban programadas para lanzarse en algún momento de 2027 o 2028, y aún no se ha revelado una nueva ventana de lanzamiento, pero los fabricantes de hardware aparentemente están considerando el retraso con la esperanza de que los precios y la disponibilidad de la RAM se estabilicen antes del lanzamiento. Actualmente, marcas como Samsung planean trasladar parte de su producción NAND a DRAM, y otros fabricantes se apresuran a desarrollar su cadena de suministro para satisfacer la demanda, pero eso lleva tiempo. Ya hemos visto el impacto de la escasez de RAM en los fabricantes de consolas, con el aumento de los precios de NAND y DRAM dando como resultado márgenes más reducidos, mientras que algunas marcas han tenido que empezar a considerar aumentar los precios minoristas de su hardware.









.jpg?w=100&resize=100,75&ssl=1)