La remota aldea de Castoren Alaska, se encuentra a unos 40 minutos en avión de la ciudad más cercana. Con apenas 50 habitantesdepende de vuelos diarios para recibir correo, alimentos y artículos básicos.
Esta realidad refleja la vida en gran parte del estado, donde el transporte aéreo es esencial no solo para la subsistencia, sino también para procesos clave como las elecciones.
En Alaska, los aviones transportan materiales electorales y papeletas hacia y desde comunidades rurales. Miles de votantes emiten su voto por correoespecialmente en zonas donde votar en persona es inviable.
Por ello, el sistema electoral contempla plazos flexibles: las papeletas con matasellos del día de la elección se aceptan si llegan hasta 10 días después, o 15 en el caso de votantes en el extranjero.
Sin embargo, esta práctica podría cambiar. Un caso en revisión ante la Corte Suprema de Estados Unidos cuestiona si las papeletas recibidas después del día electoral deben ser contabilizadas en elecciones federales.
De aprobarse una restricción que obligue a recibir todas las papeletas antes del día de la elección, miles de votantes en Alaska podrían quedar excluidos. Las grandes distancias, el clima extremo y las limitaciones logísticas dificultan que el correo llegue a tiempo.
En 2024, cerca de 50,000 personas en el estado votaron por correo. Incluso con el actual periodo de gracia, en 2022 algunas papeletas no se contabilizaron debido a retrasos en la entrega.
Alaska utiliza un sistema de votación por orden de preferencia. Las papeletas se recopilan en distritos rurales, se reportan parcialmente y luego se envían por avión a la capital, Juneaudonde se realiza el conteo final.
Este proceso requiere tiempo adicional, lo que hace crucial mantener márgenes de recepción posteriores al día electoral.
Las comunidades indígenas enfrentan mayores obstáculos. En muchas zonas rurales, el servicio postal es limitado y el matasellos puede aplicarse días después del envío. En 2022, entre el 55 % y el 78 % de las papeletas en distritos rurales llegaron después del día de la elección.
Expertos advierten que eliminar los periodos de gracia afectaría de manera desproporcionada a los votantes nativos, aumentando el riesgo de exclusión electoral.
El fallo de la Corte Suprema podría redefinir las reglas del voto por correo en todo el país. Sin embargo, en ningún lugar sería tan determinante como en Alaskadonde la geografía y el aislamiento convierten cada voto en un desafío logístico.







