Rui Hachimura comenzó el año como titular en los Lakers, pero después de pasar un cuarto de temporada y el conjunto titular luchaba por ganar sus minutos, quedó relegado al banquillo.
Como suplente, Hachimura ha dado una inyección ofensiva al banquillo. Tiene un promedio de 10,2 puntos y un 42% desde lo profundo, lo que le da al entrenador en jefe de los Lakers, JJ Redick, una reserva en la que puede confiar como anotador.
Mientras Hachimura ofrece ofensiva, su compañero de equipo en los Lakers, Jarred Vanderbilt, aporta una intensidad defensiva similar.
Vando se ha establecido como un jugador que puede defender múltiples posiciones y es uno de los pocos Lakers que puede decir que la defensa es un punto fuerte.
El reciente enfrentamiento de los Lakers contra los Sixers fue un excelente ejemplo de cómo este dúo ayudó a llevar a Los Ángeles al éxito.
Hachimura anotó 17 puntos y capturó siete rebotes, la mayor cantidad del equipo. Vanderbilt estuvo apurado por toda la cancha y tuvo un más-menos de +16 en los 23 minutos que jugó.
«Creo que, especialmente saliendo de la banca, tenemos que aportar energía», dijo Hachimura. «Yo, Vando, tenemos la longitud, la fuerza y todo. Hablamos de eso en cada partido. Sólo tenemos que aportar la energía. Él y yo seremos los factores x en este equipo».
Ningún jugador es perfecto, pero el objetivo es tener cinco en la cancha que se equilibren entre sí y sean mejores como unidad.
Hachimura le da a la banca de los Lakers los puntos que tanto necesitan, y Vanderbilt, jugando un par de turnos por partido, brinda versatilidad defensiva y un jugador que puede cambiar el impulso con un par de jugadas oportunas.
Ambos han estado con esta franquicia desde 2023 y han experimentado todos los altibajos que han ocurrido durante esta era del baloncesto de los Lakers. Ahora ambos están establecidos como jugadores de banco y adoptan esa posición.
Cuando cada uno juega bien, elevan al equipo y son una de las razones por las que Los Ángeles se mantiene por encima de .500 a pesar de todas las lesiones que han tenido.
Una vez que ambos se hayan adaptado a sus roles, tendrán tiempo para seguir generando química en la cancha. A los Lakers todavía les queda una buena parte de la temporada, seguida de acción de postemporada. Si quieren llegar lo más lejos posible, necesitarán a Hachimura y Vando en la cima de su juego.
Por lo que parece y según las palabras de Hachimura, este dúo está listo para hacer lo que sea necesario para que eso suceda y ser los factores x que ayuden a elevar el techo de este equipo.








