Crystal Palace y Rayo Vallecano han tomado caminos muy diferentes hacia la final, pero los números sugieren una reñida contienda entre dos de los equipos ofensivos más peligrosos de la competición.
Ambos equipos anotaron libremente y ganaron ocho partidos o eliminatorias en su camino a Leipzig. También tienen registros defensivos idénticos (cinco porterías a cero y 12 goles encajados), lo que subraya lo poco que los separa.
Palace llegó a la final como el equipo ofensivo más productivo de la competición. Su cuenta de 25 goles es la más alta en la Conference League de esta temporada, y ningún equipo ha realizado más tiros ni ha acertado con más frecuencia.
Los números detrás de esas posibilidades cuentan la misma historia. La cifra de goles esperados de Palace de 31,3 es la mejor del torneo, lo que demuestra con qué frecuencia introducen el balón en zonas peligrosas en lugar de confiar en esfuerzos esperanzadores.
Su carrera se ha basado en la presión. El equipo de Oliver Glasner juega con el pie delantero, crea muchas oportunidades y obliga a los porteros a actuar con regularidad. Seis goles en jugadas a balón parado añaden otra capa a su amenaza, dándoles una salida confiable cuando el juego abierto se vuelve apretado.
Su potencia ofensiva les ha permitido superar las rondas eliminatorias y sigue siendo su camino más claro hacia el primer trofeo europeo en la historia del club.









