El Galatasaray regresa al escenario de la Liga de Campeones de la UEFA el miércoles con una confianza renovada y el rugido de sus aficionados detrás de ellos cuando reciba al campeón noruego Bodo/Glimt en Estambul.
Después de un comienzo turbulento en su campaña europea (una humillante derrota por 5-1 ante el Eintracht Frankfurt seguida de una sensacional victoria por 1-0 sobre el Liverpool), los hombres de Okan Buruk ahora tienen la oportunidad de estabilizar el barco y reclamar una posición más fuerte en la fase de liga.
Para el Galatasaray, ganar no es suficiente, ya que su objetivo es restaurar el orgullo continental y demostrar que su dominio nacional puede repercutir en toda Europa.
Fortaleza forjada en fuego
RAMS Park se ha convertido en algo más que un estadio para el Galatasaray: es un santuario de desafío, el infierno mismo.
Los Lions están invictos en sus últimos 29 partidos en casa en todas las competiciones, una racha que se remonta a su derrota por 1-0 ante el Young Boys en el playoff de la Liga de Campeones del año pasado.
Desde esa noche, han conseguido 21 victorias y 8 empates, arrasando en la Superliga turca y convirtiendo el estadio en uno de los lugares más intimidantes de Europa.
Los aficionados del Galatasaray, con una media de 45.000 espectadores por partido en casa, volverán a ser su duodécimo hombre.
Se espera que la energía que sacudió al Liverpool hace dos semanas vuelva a surgir en las gradas, creando un caldero que pocos equipos visitantes pueden soportar.
Búsqueda de gloria consecutiva
Han pasado doce años desde la última vez que el Galatasaray ganó partidos consecutivos en la fase de grupos de la Liga de Campeones: allá por 2012 con Fatih Terim, cuando derrotó al Manchester United, CFR Cluj y Braga para llegar a las rondas eliminatorias.
El choque del miércoles ofrece una oportunidad de reavivar ese fuego.
Se espera que el entrenador en jefe Okan Buruk confíe en la misma configuración agresiva que sorprendió al Liverpool: defensa compacta, transiciones rápidas y el ritmo letal de Leroy Sane y Victor Osimhen en la delantera.
Osimhen, que convirtió el penalti decisivo ante el campeón inglés, ha marcado en seis partidos europeos consecutivos y sigue siendo la punta de lanza del Galatasaray.
Sin embargo, los locales echarán de menos a Wilfried Singo, baja por una lesión en el tendón de la corva del derbi del Beşiktaş.
En su ausencia, Roland Sallai continuará como lateral derecho, mientras que Davinson Sánchez regresa de la suspensión para fortalecer la línea defensiva.
En el centro del campo, se espera que Mario Lemina e İlkay Gündoğan orquesten el juego, apoyados por el incansable Lucas Torreira.
Buruk ha instado a sus hombres a “jugar con corazón y disciplina”, enfatizando la necesidad de madurez contra un equipo que se nutre de la sorpresa.
Bola Bodo/Glimt
Por otro lado, Bodo/Glimt llegan a Estambul como rivales con los ojos muy abiertos, sin nada que perder y con mucho que demostrar.
En su primera aparición en el escenario principal de la Liga de Campeones, los campeones noruegos ya llamaron la atención al derrotar al Slavia Praga y al Tottenham Hotspur en empates consecutivos 2-2.
Bajo las órdenes de Kjetil Knutsen, Bodo/Glimt son conocidos por su fútbol intrépido y de alto ritmo: presionando fuerte, rompiendo rápido y negándose a jugar como los desvalidos.
Sorprendieron a Europa hace dos temporadas cuando aplastaron a la Roma 6-1 en la Europa Conference League, un recordatorio de que subestimarlos puede ser fatal.
Sus amenazas de ataque son diversas: Kasper Hogh, el delantero de 24 años con 17 goles en liga, lidera la línea, mientras que el extremo Daniel Bassi y el creador de juego Albert Gronbaek aportan creatividad y estilo.
El defensa central Odin Bjortuft, que marcó dos goles en su último partido nacional, ancla la línea de fondo e inicia su juego de preparación con notable compostura.
Sin embargo, su talón de Aquiles sigue siendo su forma de jugar fuera de casa.
Bodo/Glimt no ha ganado en sus últimos ocho partidos europeos fuera de casa, perdiendo seis.
Tampoco contarán con el capitán Ulrik Saltnes y el césped desconocido del RAMS Park, junto con una multitud rugiente, podría amplificar sus nervios.
Choque de estilos
Para el Galatasaray, este partido representa más que sólo tres puntos: es una declaración de continuidad y resurgimiento.
Ocupan el puesto 21 en la clasificación de la Liga de Campeones con tres puntos, mientras que Bodo/Glimt están en el puesto 24 con dos, lo que hace que el enfrentamiento del miércoles sea crucial para las ambiciones de ambos equipos.
La superioridad técnica y el aura local del Galatasaray se enfrentarán al dinamismo colectivo y audaz de Bodo/Glimt.
El equipo de Buruk intentará marcar el ritmo desde el principio, utilizando el juego por las bandas para estirar a los noruegos, que prefieren una presión compacta.
Si el Galatasaray gana, no sólo reforzará sus esperanzas de clasificación, sino que también le propinará a Bodo/Glimt la primera derrota de su historia en la Liga de Campeones, un hito que los fieles de Estambul disfrutarían bajo los focos.



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