En la gira Short n’ Sweet de Carpenter, la frase se convirtió en un momento característico: durante cada actuación, ella demostró una posición sexual diferente en el escenario mientras la cantaba. El equipo de redes sociales de la Casa Blanca utilizó la letra para burlarse de las posiciones físicas de los migrantes detenidos cuando los agentes se acercaban para arrestarlos, añadiendo la leyenda: «¿Alguna vez has probado este? Adiós».
Aún no está claro si la administración obtuvo permiso para utilizar la música de Carpenter, aunque incidentes pasados sugieren que es poco probable. Los representantes de Carpenter y la Casa Blanca no respondieron a las solicitudes de comentarios.
Carpenter no es la primera estrella del pop cuya música se ha utilizado sin aprobación. El mes pasado, Olivia Rodrigo condenó públicamente a la administración y al Departamento de Seguridad Nacional después de que su canción “All-American Bitch” fuera insertada en un video de Instagram que alentaba la “autodeportación voluntaria”. Rodrigo calificó la publicación de “propaganda racista y odiosa”, lo que llevó a los funcionarios a eliminar el clip.
La música de Taylor Swift también ha aparecido en contenido de redes sociales gubernamentales. Una presentación de diapositivas reciente de la Casa Blanca comparó “El destino de Ofelia” de Swift con imágenes de Donald Trump celebrando “El destino de Estados Unidos”, incluidas imágenes militares y una fotografía policial de Trump. Swift no hizo comentarios, pero ha criticado abiertamente a Trump y respaldó a Joe Biden en 2020 y a Kamala Harris en 2024.
Controversias similares han afectado a publicaciones del DHS que utilizaron audio del comediante Theo Von, la estrella del country Zach Bryan e incluso los medios de Pokémon, cada uno de los cuales se opuso a que su trabajo fuera reutilizado.
La reacción al vídeo de Sabrina Carpenter ha estado muy dividida. Los partidarios de la administración elogiaron el truco como irreverente y divertido, y los comentaristas escribieron: «Barron es la CABRA» y «Esto es genio». Los críticos calificaron el video de mal gusto y deshumanizante. “Espero que Sabrina demande”, escribió un usuario. Otro lo resumió: “¿Qué acabo de ver?”
La propia Carpenter ha permanecido en silencio. Si ella sigue el ejemplo de Rodrigo (o lo ignora) puede determinar si el último intento de la Casa Blanca de hacer propaganda de la cultura pop se convierte en otro fracaso en las redes sociales.








