El entrenador de la selección nacional sub-17 de Marruecos, Nabil Baha, expresó su inmensa alegría por la clasificación de su equipo a los octavos de final del Mundial. Los jóvenes Atlas Lions aseguraron su lugar al derrotar a Estados Unidos por 4-3 en la tanda de penales, una victoria que Baha confirmó llegó después de un partido difícil marcado por mucha tensión y presión.
«Había mucha tensión porque estábamos creando ocasiones sin conseguir convertirlas en goles», afirmó Baha en declaraciones a la prensa tras el partido. «Sin embargo, siempre confiamos en nuestros jugadores, especialmente cuando vemos cómo luchan por cada balón, nunca se dan por vencidos y presionan al rival para obligarlos a cometer errores. También entraron al partido con muchas ganas».
Y añadió: «Les dije a los jugadores antes del partido: ‘Dad todo lo que tenéis’. Tenemos jugadores capaces de empezar el partido, y también tenemos jugadores en el banquillo que pueden marcar la diferencia en cualquier momento. Hoy, nuestro talentoso jugador, Ouazzane, fue quien marcó la diferencia».
Baha continuó: «Cuanto más ganamos, más crece nuestro deseo de victorias. Y cuanto más gana el equipo, más confianza ganan los jugadores. Cuando un jugador gana confianza, logra grandes cosas. Los jugadores quieren hacer felices a los aficionados marroquíes, llegar lejos en la competición y demostrar que los marroquíes siempre quieren llegar lejos».








