Del susto a la fiesta: directos a octavos
El partido empezó con un golpe directo al mentón culé del que todavía no se ha podido recuperar. Koundé la perdió con la defensa abierta y Dadason no perdonó tras un pase perfecto de Elyounoussi.
Lamine buscó la reacción, pero llegó de manera intensa poco después. Lewandowski tuvo la más clara tras quedarse solo ante Kotarski, pero perdonó.
También avisaron Eric y Olmo, pero entre la defensa y Kotarski mantuvieron la ventaja danesa.
El arreón pasó y el Barça empezó a sufrir más para llegar al área rivalteniendo incluso que salir Joan para evitar problemas mayores.
La otra ocasión más clara llegó tras un gran disparo de Eric desde la frontal con mucha potencia que solo pudo sacar el larguero.
El tramo final de la primera parte estuvo marcado por la desesperación con el colegiado y no hubo más opciones claras, pero a la vuelta todo cambió rápidamente.
Tres minutos tardó Olmo en desatascar al Barça con un pase espectacular hacia Lamine, que regaló el tanto a Lewandowski.
Fermín rozó el gol y Claesson asustó, pero el guion apuntaba a un final feliz que se terminó de definir con el gol de Lamine desde su zona favorita.
La sentencia llegó tras un dudoso penalti sobre Lewandowski que transformó Raphinha para estrenarse en esta Champions League.
La fiesta la cerró Rashford con un gol tras una falta directa que él mismo provocó.
El conjunto culé cumple tras una gran segunda parte y estará en los octavos de final.








