El Ministro de Transporte Tabarot mencionó dos razones por las que Francia está bloqueando el FSD: acelerar hasta un 50% y perder la atención del conductor en las intersecciones.

Francia está lista para permitir la circulación de verdaderos autos autónomos en sus carreteras para 2027, pero no antes de que Tesla demuestre que su Autopilot puede obedecer la ley. El Ministro de Transporte, Philippe Tabarot, se ha negado a aprobar el FSD en su forma actual, citando dos razones en términos sencillos: el sistema acelera y pierde la atención del conductor exactamente donde más importa: en la ciudad.

El ejemplo del ministro parece una multa por exceso de velocidad ya hecha: 70 km/h en una zona de 50 km/h. Eso no es un problema técnico: es la propia lógica del sistema, un exceso del 40% cuando el tráfico circundante se mueve tan rápido. Y la cosa no se queda ahí: según Tabarot, en algunos casos la desviación alcanza el 50%, sin ninguna orden por parte del conductor. Las autoridades francesas aún tienen que publicar un informe técnico que detalle las condiciones de estas pruebas.

El segundo golpe recae sobre la atención del conductor. Cambios de carril, intersecciones, rotondas: precisamente allí donde un error cuesta más, el sistema pierde control. Y ahí es donde el propio nombre se convierte en una paradoja. La «conducción totalmente autónoma» suena como una promesa de autonomía, pero en Europa está formalmente supervisada por FSD, un sistema de asistencia al conductor de nivel 2. El volante y los pedales pueden comportarse como los de un robot, pero según la ley, el humano sigue siendo totalmente responsable y no puede permitirse el lujo de apartar la mirada ni por un segundo.

Este escrutinio no surgió de la nada. El 10 de abril de 2026, el regulador holandés RDW se convirtió en el primero en Europa en aprobar FSD Supervisado, después de más de un año y medio de pruebas. Lituania, Estonia, Dinamarca y Bélgica siguieron el mismo camino. Francia podría simplemente haberse sumado a la lista. No lo hizo, y en lugar de tomar el veredicto de otra persona al pie de la letra, comenzó a calcular sus propios números.

Esta no es la última palabra. El ministerio continúa las conversaciones con Tesla, los Países Bajos y otros países, y este otoño reunirá en la mesa de negociaciones a la industria francesa de la conducción autónoma. A partir de aquí, el destino del FSD en Francia no dependerá de los plazos prometidos: se reducirá a dos cosas mensurables: si el sistema deja de acelerar y si realmente puede demostrar que mantiene la atención de los conductores.



Source link