En una discusión reciente, el estratega demócrata James Carville destacó la falta de una estrategia coherente dentro del Partido Demócrata con respecto al cierre del gobierno, y enfatizó que los miembros no deberían dirigir su frustración unos hacia otros. Carville hizo estos comentarios durante una aparición en Substack del ex presentador de CNN Jim Acosta, mientras la Cámara de Representantes se preparaba para votar sobre un proyecto de ley de financiación federal que se espera concluya el cierre en curso.
Acosta hizo referencia a una afirmación hecha por el expresidente Donald Trump durante una entrevista en Fox News, donde sugirió que el líder de la minoría del Senado, Chuck Schumer, estaba «quebrantado» por los republicanos. Carville reconoció la validez de varias perspectivas que circulan sobre la situación, pero subrayó una cuestión fundamental con la estrategia de los demócratas. Afirmó: “Aquí no había un verdadero plan final”, y señaló que las maniobras legislativas empleadas fueron deficientes. También destacó las acciones de ocho senadores demócratas que se pusieron del lado de los republicanos para reabrir el gobierno, señalando que su elección había provocado considerables críticas por parte de su partido.
Si bien Schumer enfrentó un importante escrutinio por su liderazgo en medio de la crisis, aunque no votó para poner fin al cierre, Carville defendió la dinámica interna del partido. «No estoy enojado con nadie del lado demócrata. Y nadie del lado demócrata debería estar enojado con nadie más del lado demócrata», argumentó, enfatizando la importancia de la unidad incluso cuando se enfrenta la adversidad.
Carville instó a los demócratas a expresar sus frustraciones con respecto al cierre, pero sugirió que deberían seguir adelante una vez que se resuelva la crisis. Expresó que negociar con lo que denominó una “secta” (refiriéndose al estado actual del Partido Republicano) colocaba a los demócratas en una clara desventaja.
Caracterizó a los demócratas por poseer una actitud de “tú no eres mi jefe” que los distingue de sus homólogos republicanos. Carville especuló que si fuera republicano, podría apoyar la ampliación de los subsidios de Obamacare, creyendo que tal decisión sería políticamente ventajosa para grupos demográficos clave de votantes.
Al reflexionar sobre el panorama político, Carville añadió que los demócratas tenían la oportunidad de aprovechar la situación de manera más efectiva. Señaló que podrían haber creado un espacio político para ellos mismos en lugar de permitir que los republicanos los enmarcaran como “terroristas políticos”, sugiriendo que este paso en falso pudo haber sido perjudicial para la posición de los demócratas. La discusión sacó a la luz los desafíos internos y externos que enfrenta el partido mientras navega por este complejo terreno político.






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