Victoria sufriendo y sin posibilidad alguna de robarle la primera posición del grupo a Brasil. Marruecos cumplió ganando a Haití, pero ni rastro de la goleada y con la necesidad de remontar en dos ocasiones. Haití se va del mundial poniendo contra las cuerdas a una de las selecciones favoritas para llegar muy lejos en el Mundial. Merecieron algo más los caribeños que mostraron que jugando alegre también se puede lograr crecer y dar un susto a la mejor selección de África.
El Mundial mola. Dos minutos antes de empezar el partido entre Marruecos y Haití la conversación más recurrente se basaba en el número de goles que los africanos marcarían en su lucha por ser líderes del grupo de Brasil. A los diez minutos de partido, Haití ganaba en el estadio de Atlanta con un tanto de Joseph de espuela ayudado por la espalda de Bono. Tremendo. Los caribeños, muy inferiores, decidieron marcharse del mundial, empezaron el partido ya eliminados, dando espectáculo. Nada de encerrarse esperando que fueran cayendo los goles de los marroquís, ni mucho menos. Juego alegre, valiente, buscando la portería rival y pisando el área.
El premio del gol ya era para hacer una fiestapero Haití quería más. Marruecos no parecía entender muy bien lo que estaba pasando y cuando intentaba apretar las tuercas aparecía Plácido, el arquero de los caribeños, haciéndose gigante y sacando balones casi imposibles. La liberación de los hatianos se dejaba notar sobre el campo, caños, regates, llegadas al área de Bono que dejaban muchas dudas en los Leones del Atlas. En ese escenario de asombro generalizado llegó el empate de Marruecosun rechace del arquero de Haití quedó flotando en la línea de gol y el más rápido fue el jugador del PSG que entró con todo e hizo el empate para alivio generalizado de los africanos que se las prometían felices pensando en la remontada.
Ficha del partido.
Pero lo dicho, Haití había salido a disfrutar y tras un despiste de Brahim, Isidor robó el esférico y su zambombazo desde fuera del área se coló en la escuadra de Bono. ¿Había más? Sí, había más. La primera parte de locos terminó con un nuevo empate de Marruecos. Saibari acudió a su cita con el gol (ha marcado en todos los partidos de la fase de grupos) aprovechando un pase atrás de Achraf para fusilar la portería caribeña.
Con el empate al descanso, a Marruecos, con Brasil ganando por 2-0 a escocia, sólo le valía meterle cinco goles a los hatianos para llevarse la primera plaza siempre y cuando Brasil no marcara más goles. Así se saltó al campo tras el descanso y el ritmo trepidante de la primera parte se fue diluyendo. Atacaba más Marruecos mientras la adrenalina y las fuerzas iban abandonando a los caribeños.
Entre los cambios, la falta de objetivo real y la pausa de hidratación al partido se le acabó la magia casi de repente. Marruecos atacaba más buscando el gol que le diera al menos una victoria obligatoria. Haití seguía a lo suyo y en varias fases de la segunda mitad llegó a soñar con la primera victoria de su historia en los mundiales. Pero los sueños son eso, sueños. Rahimi, que acababa de saltar al campo aprovechó un balón suelto en el área para controlar y rematar con potencia al fondo de la red. Ganó Marruecos, pero Haití se lo pasó en grande.






