La llegada de Cam Whitmore a Washington parecía la oportunidad perfecta para que el ex seleccionado de primera ronda finalmente demostrara que puede tener un impacto en esta liga.
El producto de Villanova llegaba a la liga con todo el potencial que cualquier equipo podía pedir.
Entre su atletismo irreal, su capacidad para llegar a la canasta a voluntad y su mejora en tiro en salto, Whitmore parecía el candidato perfecto para ser una de las próximas estrellas en ascenso en la posición de ala.
Desafortunadamente, una lesión previa al draft hizo que el talento proyectado por la lotería se deslizara en la primera ronda del Draft de la NBA de 2023, donde finalmente quedó fuera de la lotería ante los Houston Rockets en el puesto 20 general.
En ese momento, su incorporación a los Rockets parecía la oportunidad perfecta para que un joven prospecto ingresara a la liga.
Houston estaba en medio de una reconstrucción, acababa de contratar a uno de los mejores entrenadores jóvenes de la liga, Ime Udoka, y tenía espacio para que Whitmore hiciera crecer su juego.
Sin embargo, cuando los Rockets cambiaron su reconstrucción más rápido de lo esperado, los minutos se volvieron escasos a medida que el equipo se convirtió en un equipo más preparado para los playoffs.
Como resultado, los costosos errores de Whitmore lo llevaron a salir de la rotación de Udoka, lo que finalmente lo llevó a esperar un cambio de escenario.
Como nativo de Maryland, aterrizar en Washington parecía la opción perfecta para que Whitmore estallara.
Y si bien eso todavía puede suceder, las primeras señales sugieren que Whitmore no ha aprendido de sus errores anteriores.
Las luchas de Whitmore desde HOU persisten
El mayor golpe para Whitmore durante su estancia en Houston fue el hecho de que el delantero tendía a concentrarse en anotar siempre que estaba en la cancha.
La visión de túnel de Whitmore hacia el aro fue a menudo su mayor caída y en ocasiones paralizó la ofensiva debido al hecho de que estaba más preocupado por anotar que por hacer las cosas pequeñas como hacer el pase extra o balancear el balón para mantener la ofensiva fluyendo.
Originalmente, muchos pensaron que esos problemas estaban relacionados con el hecho de que Whitmore creía que necesitaba aprovechar al máximo sus minutos porque llegaban a borbotones.
Con un papel cada vez mayor en Washington, tal vez esos problemas disminuirían y Whitmore aprendería a trabajar en equipo.
Desafortunadamente, esos problemas continúan saliendo a la luz, lo que por sí solo ya ha provocado que el entrenador en jefe Brian Keefe lo saque de la alineación en distintas ocasiones.
Dicho todo esto, Whitmore todavía tiene un largo camino por recorrer en su desarrollo, especialmente si quiere que este nuevo comienzo funcione.








