Una encuesta reciente realizada por el Instituto de Investigación sobre Migraciones, en colaboración con la agencia Medianet, ha revelado un descontento importante y creciente entre los ciudadanos croatas respecto a la presencia de trabajadores extranjeros en el país. La encuesta, realizada a principios de noviembre con una muestra representativa de 1.000 adultos, indica que sólo el tres por ciento de los encuestados están total o parcialmente satisfechos con la integración de los trabajadores extranjeros. Es alarmante que el 97 por ciento expresara su insatisfacción o mantuviera una postura neutral.
Los datos muestran un aumento de la negatividad en comparación con los hallazgos del año anterior. En concreto, el 20,63 por ciento de los participantes manifestó estar completamente insatisfecho, frente al 16,5 por ciento del año anterior. Además, el 42,16 por ciento se identificó como parcialmente insatisfecho y el 34,13 por ciento se mantuvo neutral. Sólo una pequeña fracción de los encuestados (2,78 por ciento) informó estar parcialmente satisfecho, mientras que sólo el 0,30 por ciento expresó satisfacción total.
La encuesta reveló un cambio en el motivo de la insatisfacción. Aunque las preocupaciones sobre la delincuencia han sido un problema de larga data, siguen siendo el factor más importante: el 69,8 por ciento de los encuestados identificó el miedo a un aumento de la delincuencia como una preocupación principal. Las preocupaciones económicas también ocuparon un lugar destacado; El 51,7 por ciento expresó su preocupación por la reducción de las oportunidades laborales para los trabajadores domésticos, mientras que el 47,7 por ciento señaló la reducción de los costos laborales y la disminución de los estándares laborales. Curiosamente, las diferencias culturales fueron citadas por el 48,8 por ciento, aunque con menos intensidad que en encuestas anteriores, lo que sugiere un cambio de enfoque hacia cuestiones económicas y de seguridad.
Entre la minoría que expresó satisfacción con los trabajadores extranjeros, surgió un pronunciado aprecio por la diversidad cultural. Según la encuesta, el 87,1 por ciento de los encuestados satisfechos creen que la presencia extranjera mejora el intercambio intercultural y la riqueza de la vida social. Otros puntos de vista positivos citados incluyen la reducción del desempleo (58,1 por ciento), el aumento de la productividad económica (48,4 por ciento) y una mayor disponibilidad de ciertos servicios (19,4 por ciento).
La encuesta también introdujo una evaluación de la distancia social hacia los trabajadores extranjeros, revelando un sorprendente nivel de reserva social. Los datos mostraron que casi ningún encuestado estaba dispuesto a aceptar a un trabajador extranjero en su familia, y sólo el 2,4 por ciento estaba dispuesto a tenerlo como amigo. La aceptación fue ligeramente mayor respecto de los compañeros de trabajo: alrededor del 10 por ciento expresó su disposición en ese contexto.
El análisis de las características sociodemográficas indicó que las actitudes hacia los trabajadores extranjeros eran en gran medida consistentes según el género, la edad y los niveles educativos, con algunas variaciones. Los individuos más jóvenes tendieron a ser más neutrales o ligeramente positivos hacia los trabajadores extranjeros, mientras que los encuestados de mayor edad a menudo mencionaron preocupaciones de seguridad. Los desempleados mostraron una mayor inclinación hacia percepciones negativas, particularmente en relación con la seguridad laboral, mientras que los empleados compartían preocupaciones similares pero de manera menos intensa. Las preocupaciones por la seguridad se enfatizaron notablemente entre los jubilados.
La investigación subraya un desafío sustancial para la integración de los trabajadores extranjeros en la sociedad croata. Dado que los ciudadanos expresan cada vez más preocupaciones sobre la seguridad, la disponibilidad de empleo y los niveles salariales, hay una disminución notable en las preocupaciones relacionadas con la preservación de la cultura y los valores locales. Ivan Balabanic, director de la investigación, destaca que esta tendencia sugiere una percepción de los trabajadores extranjeros principalmente como mano de obra temporal y no como miembros potenciales de la comunidad.
Marina Peric Kaselj, directora del Instituto, destacó la importancia de la investigación empírica para impulsar debates informados sobre los trabajadores extranjeros en Croacia. Al recopilar y analizar datos sistemáticamente, los formuladores de políticas pueden tomar decisiones bien fundamentadas e idear estrategias que reflejen tendencias y desafíos reales asociados con la gestión de la migración. Balabanic concluyó que estos hallazgos ilustran la necesidad de fomentar un proceso de integración bidireccional, donde la aceptación de la diversidad cultural debe equilibrarse con el reconocimiento de los valores locales.








