Hansi Flick no ha evitado los temas airados. En rueda de prensa, el técnico azulgrana se ha mostrado especialmente franco al hablar del nuevo estado de alerta física de Raphinha, un expediente que empieza a preocupar seriamente a la plantilla blaugrana. “Sinceramente, no estoy contento con esta situación”, afirmó el técnico alemán, consciente de que el final de temporada se acerca y que cada ausencia pesa mucho.

Para Flick, el problema va más allá del simple marco médico. El entrenador quiere comprender las causas de estas repetidas lesiones y considera ajustes, ya sean relacionados con el jugador o con su forma de gestionarlo. “Estamos en un momento muy importante de la temporada y necesitamos a todos los jugadores al cien por cien”, insistió, destacando la importancia estratégica del extremo brasileño en su sistema.

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El estado general del conjunto blaugrana

Más allá del caso Raphinha, Flick también aportó su análisis del estado general de su grupo. Fue muy elogioso con Alejandro Balde, creyendo que su nivel actual podría abrirle perfectamente las puertas de la selección. Mismo entusiasmo para Lamine Yamal, cuya alegría de jugar y espontaneidad con el balón aprecia sobre todo, símbolos de un Barça que quiere ser ofensivo y liberado.

En cuanto a la gestión de la rotación, Flick recordó que la competencia es fuerte y que los recambios juegan un papel determinante. “No es fácil entrar en el once, pero cada uno debe estar dispuesto a aportar algo”, explicó, asumiendo plenamente este dolor de cabeza constante.

En cuestiones más delicadas, como el regreso paulatino de Gavi o la situación de Ter Stegen, Flick abogó por paciencia y cautela. Flick quiere un Barça competitivo, comprometido… y por fin libre de lesiones.