La NFC Norte todavía está en juego, al menos por uno o dos días más. Los Green Bay Packers consiguieron un puesto en los playoffs el día de Navidad, recibiendo un importante regalo de Brian Flores y la defensa de los Minnesota Vikings. El equipo al que se enfrentarán los Packers para concluir la temporada regular dentro de una semana a partir del domingo asestó un golpe de gracia a las esperanzas de los Detroit Lions de llegar a los playoffs, enviando a Green Bay a los playoffs.
Ahora, los Packers enfrentan una pregunta en los últimos dos juegos: ¿Deberían hacer todo lo posible e intentar alcanzar a los Bears y ganar la NFC Norte, o deberían priorizar el equilibrio entre la competitividad y mantener saludables a los jugadores clave?
El camino hacia la división es claro: vencer a los Ravens el sábado por la noche y a los Vikings el próximo domingo, luego esperar que los Bears pierdan ante los 49ers en el Sunday Night Football y luego contra los Lions la próxima semana. Todos esos resultados son completamente posibles, con los 49ers todavía en la carrera por el puesto número uno de la NFC y los Lions siempre dispuestos a hacer un esfuerzo como saboteadores.
Sin embargo, todo comienza el sábado: si los Packers pierden ese juego, quedarán atrapados en el puesto número 7 sin importar lo que suceda el resto del camino. Ese resultado seguramente dictará con qué intensidad el equipo abordará el último partido en Minnesota el próximo fin de semana.









