Paula Badosa, 27 años y nº 10 mundial, no se plantea siquiera igualar los cuartos de final de 2021, su mejor resultados en Roland Garros. Menos aún vivir unas semifinales como las del último Open de Australia. Es más un ejercicio de ser práctica, porque ambición siempre le ha sobrado. Competitiva como pocas, está saliendo de otro episodio complicado por la lesión crónica en la zona lumbar, y es precavida sobre su rendimiento tras casi dos meses sin competir.
«Me estoy sintiendo también mejor de lo que esperaba. El torneo de Estrasburgo casi no lo cuento, pero eso no quita que mis expectativas aquí son cero, para ser sincera. Espero que quizás en Wimbledon, en el US Open, iré con otras expectativas, está claro», analizó la catalana, que este sábado se mide a la australiana Daria Kasatkina.
Badosa no se fía de cómo responder a encarar ya un Grand Slam sin la preparación adecuada. Menos después de haberse levantado con unas décimas de fiebre que casi le cuestan su encuentro de segunda ronda ante la rocosa rumana Elena-Gabriela Ruse.
Mandó un aviso a todos sobre este episodio pasajero, que incluyó una irónica advertencia a su equipo, ya que algún miembro del mismo podría haber intervenido en un proceso de contagio. Lo dijo entre sonrisas, pero metió este factor en un saco general de motivos.
«Puede ser por cosas de mujeres que tenemos, ya sabéis por dónde voy. Se ha juntado con el sobreesfuerzo, cuando vengo de muchos meses sin tener este tipo de sobreesfuerzo tan grande. Son muchas emociones, un poco de frío. Y gente de mi alrededor que también ha estado un poco enferma. Se ha juntado un poco todo, pero bueno, es lo que hay», subrayó con la esperanza de que haya sido cosa de un día de malestar.
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Baja en Charleston, Stuttgart, Madrid y Roma por no mejorar de la espalda, de la que se resintió teniendo que abandonar Miami antes de la ronda de octavos. Infiltrada de nuevo, jugó un par de partidos en Estrasburgo, la semana anterior a Roland Garros, donde ya lleva dos más. Recuperando el terreno perdido a base de clase y corazón. No se va a rendir.








