kes Burns comenzó a trabajar en su documental un año antes del final de la presidencia de Barack Obama, en diciembre de 2015. Diez años después, su trabajo –una magistral serie de seis episodios dedicada a la Guerra de Independencia estadounidense (1775-1783)– se ha emitido en un momento radicalmente diferente. Estados Unidos ya no celebra que una nación multirracial avance hacia esa «unión más perfecta» prometida por los Padres Fundadores; en cambio, las minorías están siendo empujadas a los márgenes de la narrativa nacional. Mientras el país se prepara para celebrar, en el verano de 2026, los 250th Aniversario de la firma de la Declaración de Independencia el 4 de julio de 1776, las divisiones sobre la identidad de la nación continúan profundizándose.
Los seis episodios de la serie. La revolución americanadirigida por Burns con Sarah Botstein y David Schmidt, se emitieron entre el 16 y el 21 de noviembre en PBS, la emisora pública acusada por los republicanos del Congreso de parcialidad prodemócrata, hasta el punto de que recortaron su financiación en julio. Burns, que ha narrado las guerras estadounidenses durante 35 años –desde la Guerra Civil (1861-1865) hasta Vietnam (1964-1975)– realizó una gira promocional por 32 ciudades y concedió innumerables entrevistas. Trató de desactivar las acusaciones de «despertar» y evitó mencionar el nombre del presidente. Su ambición: la unidad.
En su serie, el director no rehuye el pecado original de la República Americana: la esclavitud y la hipocresía de los Fundadores que declararon que «todos los hombres son creados iguales» negándose a liberar a sus propios esclavos. Después del 4 de julio de 1776, se necesitarían 89 años más para abolir la esclavitud y 144 años más para conceder a las mujeres el derecho al voto, señala.
‘Una historia de división’
Burns no oculta que, más allá de la revuelta contra los impuestos impuestos por Gran Bretaña y los nobles ideales de justicia y libertad profesados por los Fundadores, fue el deseo de expansión territorial lo que motivó a los rebeldes del Nuevo Mundo, mientras que la Corona británica había prohibido cualquier colonización al oeste de los Apalaches, en tierras nativas americanas. Desde el metraje inicial, Burns destaca que Benjamin Franklin (1706-1790), uno de los arquitectos de la independencia, se inspiró en la confederación de naciones iroquesas, una propuesta que los republicanos consideran absurda.
Te queda el 43,78% de este artículo por leer. El resto es sólo para suscriptores.







